Tiempo perdido

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Tiempo perdido

Miles de instantes amargos, sollozando por ti
recibiendo una y otra vez tus hostilidades
suplicándote una oportunidad,
que te hiciera regresar a mi.
Noches inacabables
oprimido en el alcohol,
mi refugio a la desesperación,
y tu perdón jamás llego,
tan solo una sanguinaria traición.

Si pudieras descifrar
lo que insinúan mis ojos,
sabrías de una tristeza recóndita
que habita dentro de mí,
y mi alma vagabunda
sin deseos de seguir,
suspira consternada
deseosa de volver a ti.

Dueña fuiste de mi vida
de mi alma, y del amor que un día sentí por ti
hoy me inspiras estas frases
por lo que una vez por ti sufrí…

No fue necesario formar frases fantasiosas,
componerte la canción más hermosa,
o escribirte el poema más romántico,
mientras besaba en mis sueños
tus labios con gran fervor.

De nada sirve ofrecerte mi corazón,
hace mucho te lo di.
No importo redactarte una carta
con deseos e ilusiones sobre ti,
no fue necesario escribir tanto,
jamás pude hacerte reaccionar,
no logre irrumpir en tu corazón,
y te percataras que moría por ti.

Ni llorándote mil horas
escucharías los ruegos de mi corazón,
no fue necesario retenerte en mi mente cada día
ni el acostarme pensando en ti,
nada te hizo reanimar
y que te fijes tan solo en mí,
si en tu mente no existo
nada fue necesario hacer por ti.

Ni obsequiándote un resuello de la luna,
o abrazarte cuanto te sentias triste,
en esas noches desoladas y grises
en las que tu pesadumbre no era yo,
ni regalándote un centello del sol,
o procurarte un pequeño arco iris,
nada de eso pudo lograr,
que te decidieras por mí.

Nada es necesario regalarte
para obtener tú cariño entero,
no fue necesario hacer sacrificios,
si tu respuesta fue un rechazo,
si tu decisión no fui yo,
si en tu corazón no hay cabida para mí
entonces nada fue necesario.

Y no es necesario hacer ya nada por ti
si tu decisión ya esta tomada
y no cambiaras de parecer.

Ni con el susurro de un ángel enamorado,
o con la sonrisa de un pequeño querubín,
o con el llanto de este tonto que te ama tanto,
del cual escuchas el eco de su corazón,
que llora a cada instante por ti.

Pero nada de eso
hará que a quien ames sea a mí.

¡ABSOLUTAMENTE NADA, NADA, NADA!

Nada fue suficiente para ti,
no fue necesario hacer tanto,
para que me dejaras sufriendo así,
un amor despreciado dejas,
mi corazón muriendo en melancolía,
en mis ojos un triste adiós,
mirando lentamente,
como te vas alejando de mí,
yo pensando en mi fracaso,
y tal vez, nada valía hacer por ti.

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