Renaciendo
Vuelto un puñado de lamentos retomo mi vida solitaria, como un tonto que perdió la batalla, porque ni la creencia, ni la fe me asistió ni el creer que la familia es lo más sagrado, o creer en un inexistente dios. Vuelvo a la soledad donde nadie me lastimara más, refugiándome en vanas ideas odiando y detestando todo ser. Alterados mis sentidos hoy me siento, sediento de una venganza, y en el interior mi estúpida Leer más







