Extrañándote aún, no lo puedo resistir,
aunque el aliento me falte,
de mis pensamientos no logro apartarte.

Siento que muero y me desespero,
quisiera no pensar más en ti,
el oxígeno no alcanza,
mi autoestima por los suelos,
mi mente intoxicada,
de tanto pensar en ti.

Mil latidos por segundo
experimenta mi corazón,
sintiendo que sale de mí pecho,
cuando me invade la emoción.

!Golpes contra la pared¡
intentando caer inconsciente,
gritando en silencio,
¡que ya pare esto!,
deseo que estés aquí,
o que tus recuerdos se alejen de mí,
y nada ocurre,
continuando el suplicio,
y yo sigo aquí, muriendo por ti,
añorándote y extrañándote,
a cada cinco minutos,
como un loco voy gritándote,
para que estés aquí junto a mí.

Me resigno, mas no dejo de pensarte,
¡no hay salida!, no se detiene mi corazón,
incontrolable, organismo de vida,
y de repente imagino tenerte,
puedo besarte, siento tu cuerpo,
¡estás conmigo una vez más!,
y sin perderte, acariciarte,
respirando tu aliento,
vuelve la conciencia,
y no te tengo,
solo oscuridad,
tu presencia se desvanece,
y vuelvo a la realidad.

¡Esta agonía de amor, no tiene sentido!
y sigo sufriendo, te sigo pensando,
te sigo deseando una vez más,
que estés aquí es mi delirio,
y a dios le imploro que vuelvas a mí.

De cada diez pensamientos,
ocupas el cien por ciento,
y en mis incesantes suspiros,
mi ser te sigue extrañando.